quinta-feira, 25 de dezembro de 2014

Seas tu misma!


Cuando pienso en niños, la primer palabra que viene a mi mente es simplicidad. Ellos son tan puros que no saben fingir. Si dicen una mentira, enseguida los descubre. Si no les gusta el regalo, se lo dicen con naturalidad “a la cara”. Si la comida no está buena, no importa quien la haya hecho, lo dicen.
La belleza de los niños está en su forma espontanea de ser.  Con el crecimiento y el descubrir de cómo el mundo funciona, esa cualidad se pierde. Poco a poco, la forma de actuar, que antes era muy natural, se vuelve dura y sin gracia.

En el mundo lleno de reglas y más reglas,  aprendes que tienes que decir que es precioso, a lo que tú no consideras precioso; no puedes decir lo que piensas, y sí, lo que las personas quieren oír; no debes estar con quien realmente te gusta, sino con quien puede favorecerte en algo… Y así pierdes lo que es verdadero: la amistad, la alegría y la sinceridad.
No permitas que las situaciones te empujen de tal manera queya no puedas ser tu misma. No pierdas tu alegría de reír, conversar, mostrar tus cualidades y también tus defectos. Claro, ¡pero todo dentro de un equilibrio!



quarta-feira, 3 de dezembro de 2014

Mito X Realidad


Algunos Mitos  y algunas Verdades  sobre el abuso en contra de la Mujer









  • Mito: Ha ocurrido sólo una vez, no ocurrirá más.
  • Realidad: La violencia doméstica no es un incidente aislado. Normalmente forma parte de un patrón de violencia que irá en aumento.
  • Mito: Sólo cierto tipo de hombres abusan de sus parejas.
  • Realidad: No existe un tipo de abusador. La edad, constitución, raza, religión o forma de ser no son factores determinantes.
  • Mito: Los hombres que maltratan son enfermos mentales.
  • Realidad: No existe relación causa-efecto entre la enfermedad mental y violencia doméstica. La violencia está motivada por un deseo de controlar y mantener el poder sobre la mujer.
  • Mito: Los hombres que asaltan o abusan de sus parejas son violentos por naturaleza.
  • Realidad: La mayoría de los hombres que abusan de sus parejas no se muestran violentos fuera del hogar.
  • Mito: Los hombres que maltratan han sido maltratados en la infancia.
  • Realidad: No existe evidencia alguna de que exista un ciclo de abuso. La mayoría de hombres y mujeres abusados en la infancia no optan por abusar en la edad adulta. Es más, si fuera así habría un mayor número de maltratadoras.
  • Mito: La violencia domestica está provocada por el alcohol
  • Realidad: Un gran número de hombres violentos atacan cuando están sobrios. El alcohol es una excusa más que usan los hombres violentos para justificar sus acciones y no hacerse responsables de ellas.
  • Mito: Si hubiera sido tan violento, ella lo habría denunciado antes.
  • Realidad: El 46% de las mujeres no denuncian la violencia que sufren por miedo a represalias, y una gran mayoría porque piensan que no van a ser creídas o tomadas en serio, o no saben salir de la situación dado su estado emocional.
  • Mito: Los hombres también son agredidos por sus parejas.
  • Realidad: Los archivos policiales muestran que el 99% de la violencia en la pareja la realiza el hombre hacia la mujer.
  • Mito. Cuando una mujer dice no, en realidad quiere decir sí.
  • Realidad. Muchos hombres creen que las mujeres dicen no cuando desearían decir que sí. Pero un hombre nunca tiene derecho a ir en contra de los deseos de la mujer o de mantener relaciones sexuales sin su consentimiento. Cuando una mujer dice no, simplemente significa eso.
  • Mito: La violación ocurre a manos de extraños.
  • Realidad: El 83% de las mujeres son violadas por alguien a quien conocen y en quien confían. El 20% son amigos/novios y el 33% esposos. El resto son conocidos.
  • Mito: Una vez que un hombre está excitado, no puede hacer nada por controlar su necesidad sexual.
  • Realidad: No hay excusa para justificar la violación.
  • Mito: La mujer estaba borracha/drogada/tenía mala reputación/ vestía provocativa/le sedujo. Él le dio lo que estaba pidiendo.
  • Realidad: Estos hombres intentan desacreditar a la mujer a la que violan para justificar su delito. Ninguna mujer pide o se merece que la violen o agredan sexualmente.