quarta-feira, 8 de julho de 2015

12 pasos para la cura interior- Paso # 02

Aléjese de las personas  que se han mostrado indignos de su confianza.
Personas que son abusivas verbalmente, emocionalmente, físicamente, etc...
Personas que se burlan  o que tratan de acabar con su fe. Quien sea que impida o interfiera en su crecimiento espiritual, personal, profesional, etc...
Ámelos y perdónelos, pero ya no se permita ser reducida al nivel bajo de ellos, porque usted vale mucho más de lo que ellos piensan.


   
Una de las muchas cosas que pueden herir nuestro interior es el abuso, y muchas personas creen que el abuso es apenas la agresión física o sexual, gran engaño, porque peor que esos tipos de abuso, está el verbal y emocional, ya que las heridas que esos tipos de abusos nos dejan, son heridas, muy pequeñas, que casi no se notan, pero allí están. Y cuando menos esperamos ellas se abren, inundando nuestro interior de amargura, resentimientos, rencores, miedos, traumas, baja autoestima, etc

Hoy día muchas son las mujeres que se permiten esos tipos de abuso, devido a su falta de amor propio, a su propia desvalorización, a su inseguridad, ellas creen en todo lo que la gente les diga.

Si una persona le dice que ella es incapaz, ella se lo cree, si una persona le dice que ella es fea, también, si alguien le dijera que es una buena para nada, que nadie la quiere, que ella jamás podrá ser feliz, que es una torpe, tonta, ella escucha todo  y permite que essas palabras queden grabadas adentro de si, lo peor es que  si esas palabras son dichas por personas muy cercanas, tienen más probabilidade de causar efectos negativos, por eso es necesario alejarse, eso es  una cuestión de supervivencia...

Usted  por supuesto, debe perdonar a esas personas, pero no se sienta obligada a convivir con quien le hace sufrir, con quien le hace mal.
Todo tiene un límite, y ese límite es solo una misma que se lo pone.
Quizás usted piense, pero la persona que me hace daño, es una persona tan cercana a mí que no me puedo alejar, quizás usted dice, es mi hijo, mi marido, mi madre, cómo hago?
Al final yo creo que ellos un día pueden cambiar, y estoy luchando para eso!

Muy bien, usted puede y debe tener esa fe, y de seguro por su lucha eso va a pasar, pero no sabemos cuándo pasará. Entonces, mientras eso no pase, ponga un filtro en sus oídos, y sepa separar las palabras que le hacen bien de las que le hacen mal.
Entienda  que  si esas palabras le dan vida, le animan, le llenan de fe, de certeza,  entonces vienen de Dios, deje que estas palabras penetren adentro de usted, crea en ellas de todo corazón.
Ahora, las  que le ponen hacia abajo, las que le llenan de dudas, de inseguridad, de miedo, estas palabras vienen del diablo, y viniendo de él, todo eso es una mentira.

Solo usted puede dar un basta a esa situación!